lunes, abril 12, 2010

vení a bailar conmigo...

En otra vida, años atrás, leí que “el cuerpo es el mensaje”. Lo que en algún momento me pareció una frase curiosa, con múltiples lecturas, se convirtió algunos meses después en una verdad con un poder innegable. El cuerpo habla incluso antes que la voz lo haga. E incluso cuando lo hace al mismo tiempo que la voz, su lenguaje es tan profundo y contundente que no hay palabra que pueda contradecirlo. Pero leer el cuerpo siempre ha sido un asunto confuso. Leer, de hecho, no deja de serlo. Cada cual lee desde quien es y desde quien desea ser. Así, el mismo objeto a leer se comprende de forma diferente según el momento del lector. Y, sin embargo, el cuerpo sigue siendo el mensaje.




Nada ilustra mejor ese concepto que la danza. El cuerpo en movimiento, fluyendo. Los músculos tensados mientras las manos se acarician siguiendo cada paso de baile. Los pies se levantan del piso, sólo un par de segundos en los cuales el mundo se recorre más despacio. De nuevo el piso y su irremediable atracción. El vuelo se convierte en caída, la caída en un rebote. Y luego el silencio. El cuerpo quieto, estático. El silencio más profundo y más pesado. El silencio que lleva un mensaje que sólo el cuerpo con un profundo impulso puede decir. Una exhalación. De nuevo, las manos se acarician tocando el cuerpo, la pantorrilla, la rodilla, el muslo, luego el brazo. Las piernas abiertas y tendidas al vuelo mientras tímidamente un brazo recoge el seno que locamente ha de abrazar. Y luego viene el beso, acaso sin jamás llegar a tocarse… Que profunda es la danza. No en vano, Nietzsche dijo que "Según la forma de andar de cada cual, se puede ver si ha encontrado el camino. El hombre que se acerca a su objetivo ya no camina, baila"

Hace unos días recordé que el cuerpo es el mensaje. Y sus palabras aún no las he podido borrar de la memoria.

11 comentarios :

Juliana dijo...

Esta entrada me fascinó, la leo y la leo. Y ni hablar del modelo esta hermoso. :)

Daniel Naranjo dijo...

ahí lo tienes a la orden, que sabés que no es nada complicado...

besos
daniel

Juliana dijo...

La verdad este es otro que quiero para mi :)
Un abrazo

Gregorio Omar Vainberg dijo...

Daniel
Los chinos hacen esa lectura, diagnostican a las personas solo viendo el cuerpo, sus movimientos, formas e por aí vai.

un abrazo
lindo modelo.

Daniel Naranjo dijo...

será que tengo algo de chino??

Gregorio Omar Vainberg dijo...

Y tenés los ojos asi, medio estirados??

Será?

Daniel Naranjo dijo...

jejeje... pues a veces "sospecho" con la mirada... No es lo mismo, pero se estira el ojo, jejeje

paola guillen dijo...

interesante post tienes toda la razon...el cuerpo es el mensaje

bonito blog.

Daniel Naranjo dijo...

Siempre a la orden paola, espero lo disfrutes!!!

saludos y bienvenida a estas soledades
daniel

Oscar Guillen dijo...

Buscando información de investigación de mercados encontre este blog que me parecio interesante.

Todo Comunica...

Muchas Felicidades!!!

Daniel Naranjo dijo...

Oscar, no es extraño en realidad que te haya pasado eso. Como tantos en la modernidad tengo "más de una vida"... Y todas ellas comunican, e incluso a veces se confunden unas con otras...

Mi oficio a tiempo completo es en el área de mercadeo, en donde soy consultor. Además, muchos años trabajé precisamente en investigación de mercados.

Te invito a pasar por http://cuartodereblujo.blogspot.com/ donde encontraras varias cosas con ese tag.

Saludos!
daniel