sábado, abril 01, 2017

Correr, supongo



Hay veranos que sin esperarse arriban.
Lo secan todo
    la tierra duele
  y en las calles 
    hasta una simple mirada
      quema. 

Otoños que llegan antes de tiempo
que se ponen grises
    como las hojas que secas esperan la caída
Otoños lentos que trazan 
    círculos 
      en el aire
        hasta llegar al piso.

Los inviernos unas veces son más fríos
y otras en cambio resultan tan sólo lluviosos
    las vías se llenan de ríos
       los ríos visten de negro
          porque el invierno, a veces, 
              lava la suciedad del mundo. 

Hay primaveras que se pasan cortas
   suspiros de estación
   breves aleteos
        de mariposa
           que encuentra su momento
              cuando ya es hora de partir.

El tiempo corre
  interminable
   de estación en estación
Tras él corremos todos
   En calles calientes, que hacen levantar los pies
      En avenidas grises que con cada paso regalan un crujir de hojas
        Entre charcos, que salpican al pasar sobre ellos
          Entre aleteos de mariposas que solo un día duran. 

La vida es eso, supongo
    un eterno correr.
Imagino a veces 
   bien valdría la pena.
    pararse a vivir
      de estación en estación.

lunes, marzo 13, 2017

Una historia de regalo

¿Quién me regala una historia para escribir?
Prometo no escribirla tal cual me la dicte. Prometo con ella sólo tentar a las musas de la palabra, que esquivas, me tienen sumido en el abandono.
Prometo si usted quiere cambiar los nombres, las fechas, los lugares.
Y prometo también que será usted quien primero la lea.

¿Quién sería tan gentil, tan querido, tan amable, de regalarme una historia que pueda darme palabras de nuevo?

domingo, marzo 05, 2017

El hacedor de vientos



A lo lejos 
    un canto que atraviesa la montaña. 
Adivino su presencia 
    antes de que llegue hasta mí el sonido.

Es el viento, lo sé de cierto
   que acaricia las hojas del árbol al pasar.
Es el árbol, que canta su presencia
     Es el tiempo que ve a uno en el otro jugar.

A veces
     sobretodo cuando hace frio
  se mete en la casa y ya no quiere salir
lo desordena todo
    los papeles
       las cortinas
          los móviles que cuelgan.

Es el viento, insisto
   que historias de viaje tiene
     y cantos
      y palabras olvidadas
       y también historias
        y recuerdos de una que otra soledad

Yo le presto mis oídos
  y el se pasea en ellos

contando
  lo que tiene que contar. 

A veces el viento 
por dentro
trae tempestad.