viernes, marzo 20, 2020

Una grulla de papel

Hace unos años, (casi 10, calculo al aire), descubrí esta grulla, pero nunca enseñé a plegarla en público. En aquella época enseñé el modelo a Román Díaz, quien con su típica genialidad tomó el modelo y decidió hacer un par de cambios aquí, otros allá, una decena más allá, y obtuvo como resultado su infinitamente bella y famosa grulla. 

He recordado por estos días aquella historia. Plegar entre dos aquello resultó un asunto feliz, como feliz suele ser el compartir. 


Con el tiempo se nos olvidan cosas como esas, como lo feliz que fue crear con alguien, lo feliz que puede llegar a hacerte diseñar algo en compañía. Se nos olvida lo importante de verdad que resulta el compartir. 

Por estos días el mundo anda en cuarentena. Muchos recuerdan lo que en realidad es importante, enfrentados a un encierro que nos recuerda lo que en realidad vale la pena. Yo, entre todas esas cosas, he recordado esta grulla, y he realizado los diagramas de la misma.

No es ni sombra de la creada por Román, pero siempre tendrá para mí el encanto de los modelos simples, pero sobretodo de los modelos compartidos.

Para todos, una grulla de regalo. Y recuerden que una antigua historia cuenta que todo aquel que pliegue 1000 grullas de papel tendrá una vida larga y plena de salud. No sé si sea cierto, pero puedo asegurar que tendrá 1000 regalos para dar.

Y eso vale la pena. 











jueves, marzo 05, 2020

El río

Llevo mi barca a la orilla
Meto en el agua
    la punta de los dedos
Veo el cause, infinito.

Me tomas de la mano y me guias
por remanso y remolinos
Me enseñas la ola que escucho
   dando vueltas 
     caracol de mi oído.

Me entrego al flujo del agua
  Al ondulado vaivén 
    En los resaltos me aferro
      De los rápidos bebo

Al fin hundo mi barca.
Río y navío son ya lo mismo
Nado en vos 
  que me dejas en la orilla,
 vencedor vencido.

Tu, mujer, eres el río.

miércoles, marzo 04, 2020

Rinoceronte




Rinoceronte
Plegado en Agua Papel


Hace unos días, Tuan Nguyen Tu, uno de mis origamistas favoritos, tuvo la gentileza de plegar uno de mis modelos. Se trata de un rinoceronte que creé hace unos años, el cual está pensado como parte de un capítulo de un libro que quizás, si la fortuna lo desea, vea la luz alguno de estos días.

El modelo original, este que presento aquí, es una búsqueda sobre la simplicidad y la geometría: 

  • ¿Cómo lograr expresar la esencia de un modelo con la mínima cantidad de pliegues
  • ¿Cómo lograr que, además, sean pliegues con una marcada geometría y que por ende sean fáciles de plegar por cualquiera?
La respuesta no es fácil, pero como siempre lo importante suele estar en la pregunta, que detona la búsqueda una y otra vez.

Es uno modelo de una serie que iré mostrando en próximos días, de esta serie hace parte la jirafa que también enseñé hace unas semanas.

La versión realizada por Tuan Nguyen Tu es maravillosa. Plegó el modelo con una interpretación basada en curvas, no en líneas rectas. Es un ejercicio que me parece maravilloso, pues muestra el enorme poder de la interpretación en el proceso de plegado.

martes, febrero 25, 2020

Jirafa



Jirafa.
Plegada con Agua Papel

Me gusta cómo se escribe la palabra «Jirafa»
  • La «f», alta, que mira desde más arriba hacia la copa de los árboles. 
  • La «j», hacia abajo cuando es minúscula, como el cuello de la jirafa cuando va a beber al río. 
  • La «J», otra vez, pero ahora alta porque es mayúscula y mira hacia lo lejos.
¿Sabrá la Jirafa que su palabra la refleja? 

jueves, febrero 20, 2020

Eso somos


Eso somos...

Una gota de sangre fluye
en medio de un cuerpo que es
      la totalidad 

del universo conocido.

Un grano de polvo que se pregunta:
¿existirá algo más allá
de la infinita playa de arena cósmica que conoce?

Tan sólo...

Una ola que a lo lejos,
 cree ser capaz de recorrer 

     un mar entero.
No se pregunta por la playa,
    por la piedra 

       o por el mar,
pero choca contra el acantilado y vuelve a ser tan sólo...
     una gota de agua.

Una célula encerrada en un organismo,
      un electrón dando vueltas entorno a un núcleo,
         un planeta orbitando un sol en medio de la nada.

Todo es vacío más allá de nosotros mismos...

No somos, lo sé,
más que átomos en medio de un universo que nos ignora.

O tal vez no nos ignora,
   sino que,
      simplemente,
ha decidido no prestarnos atención.

Esa es nuestra gran desventura
     o tal vez, nuestra única esperanza.

Eso somos...
      Desventura y esperanza.